domingo, agosto 01, 2010

libre de represion




Tengo un odio que me recorre por dentro lentamente, quemando todo a su paso, cual acido desplazándose lentamente hasta el corazón.


Un odio que asfixia, que angustia, que busca salir de alguna forma y que fuerza a mi garganta a los gritos…


Un odio que golpea a mi almohada tan fuerte que no le hacen falta mis brazos para machacarla.


Un odio que rueda en esa lagrima fría y solitaria y cae por mi mejilla como ultimo recurso de retención.


Tengo una decepción tan grande que es como si el sol hubiese dejado de brillar.


Una decepción tan triste que ni siquiera puedo mirarte a la cara porque siento nauseas.


Una decepción tan fuerte que por mas que trato no puedo amarrarla.

Soy una persona racional, pero tengo tanta rabia que te mataría lenta y dolorosamente si pudiera.



Hoy deseo tu muerte como jamás en la vida desee nada.

Y deseo la mía por permitirte transformarme en este mounstro...

3 comentarios:

Cristóbal dijo...

Poéticamente, me gusto la tercera estrofa.

Anímicamente, me duele que te duela tanto.

Racionalmente, creo que algo nuevo sucedió y no me has contado.

Intuitivamente, se que contestarás.

Vania dijo...

la de la almohada??

susedio que de tanto torturarme biendo la mierda en la que se convertia, logre desilucionarme y derrotar a su imagen de dios

Cristóbal dijo...

Cómo has estado TU este último tiempo?